Grandes realidades

Agua inteligente, ciudades inteligentes

Foto tomada de: World Port Source


Una de las seis condiciones de una ciudad inteligente o Smart City es el tener agua inteligente, eso significa que debe desarrollar sistemas que le permitan gestionar la presión, la reutilización y el abastecimiento del líquido para todos los habitantes. Las otras cinco condiciones son: energía, integración, servicios públicos, movilidad y construcción inteligentes.

Según las Naciones Unidas en 2020, 888 millones de personas vivirán en ciudades, por lo tanto, antes del superar los retos de una Smart City, los gobiernos de asentamientos urbanos tendrán que pensar en asuntos básicos de suministro y saneamiento del agua, por lo tanto, el panorama frente a la gestión de este recurso presenta retos complejos.

Hay lugares que ya se han hecho conscientes de este gran desafío y han implementado estrategias que, entre otros aspectos, involucran la educación de sus ciudadanos, pues sino hay compromiso para ciudar y gestionar el líquido por parte de la población el trabajo resulta mucho más complicado.

¿Quiénes lo hacen bien?

Singapur, República de Singapur

Esta isla debe entergarle agua a sus cinco millones de habitantes, pero como en cualquier insula el recurso es limitado y la mayoría de agua disponible debe desalinizarse. Para resolver estos aspectos Singapur ha implementado varias soluciones innovadoras, en primer lugar, a través de un sistema de tuberías, importa líquido desde Malasia, además tiene dos plantas de desalinización que para 2060 le entregarán a la isla el 30% del agua que necesita.

Finalmente, cuentan con cuatro plantas de reciclaje de H2O. En estos lugares se purifican las agua residuales para que los ciudadanos dispongan de ella nuevamente. La NEWater, como se le conoce al líquido, cubre otro 30% de la demanda de los ciudadanos. Este sistema también tiene el NEWater Visitor Center un espacio donde los ciudadanos pueden aprender cómo Singapur gestiona su agua.

Para conocer más de este sistema, haz clic aquí:

Estocolmo, Suecia

Cada año está ciudad Sueca entrega los Stockolm Junio Water Prize, un premio que reconoce las mejores ideas de jóvenes para resolver los problemas relacionados con el agua en el mundo. Al interés de esta ciudad por el líquido se suma la realización, en varias oportunidades, de la Semana Mundial del Agua de las Naciones Unidas donde se han firmado acuerdos como la “Declaración de Estocolmo” un protocolo que busca el “abastecimiento universal de agua potable segura, higiene adecuada y servicios de energía modernos para el año 2030”.

En materia de sistemas inteligentes la ciudad tiene una de las plantas de tratamiento de aguas residuales más grandes del mundo que gestiona dos tercios de estas aguas. Además, en su distrito inteligente, Hammarby Sjöstad, crean biogás para uso doméstico a partir del aprovechamiento de aguas residuales y las aguas lluvias son filtradas y utilizadas para el riego.

Róterdam, Holanda

Foto tomada de: Xperiencium

La Barrera de Maeslant es un sistema de puertas hidráulicas que se cierran para evitar las inundaciones en Rotterdam cuando el nivel del mar del Norte aumenta. Esta obra se terminó de construir en los 90 como culminación del Plan Delta, un proyecto que se diseñó tras la inundación de 1953 para evitar este tipo de tragedias se repitieran.

Los ejemplos del buen manejo de las aguas están por todo el país pues por sus condiciones naturales (una cuarta parte de la superficie de su territorio se encuentra bajo el nivel del mar) los holandeses han tenido que aprende a convivir con ella: le han devuelto el cauce original a sus ríos; tienen planes para administrar el recurso hasta 2100; cuentan con un sistema de tratamiento de aguas residuales conocido como Nereda, con el que se realiza sedimentación de los lodos de manera más veloz que los sistemas convencionales; y desalinizan el agua de mar a la vez que producen energía por medio de sus FresWater Mill, molinos de viento ubicados en el océano.

¿Conces alguna ciudad en Colombia que tenga agua inteligente?, cuéntanos sobre esos buenos ejemplos de sostenibilidad.

Fuentes:

Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, Semana.com

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