Grandes realidades

Ana Elvira Vélez y su fórmula para construir vivienda social

Ana Elvira Vélez es una destacada arquitecta colombiana, enfocada en el desarrollo de vivienda social. Actualmente asesora proyectos de este tipo para que desde la concepción del espacio ofrezcan confort a sus futuros habitantes.

 

Uno de los retos universitarios que Ana Elvira Vélez recuerda es un hotel para artistas inmigrantes en la Plaza de la Constitución de Ciudad de México. Sus profesores encargaban proyectos que un arquitecto no haría normalmente y durante las revisiones, antes de pasar a ver los diseños, se concentraban en entender las razones por las que el estudiante había decidido hacer asumir su obra de esta u otra manera. De esos años en Londres valora el asunto de pensar en el por qué.

Tras regresar de Inglaterra, Ana encontró un espacio para trabajar al lado de su padre, constructor de viviendas de interés social. Era el año 1992 y para ella Europa ya estaba construída, Colombia no. El primer proyecto que desarrolló fue Atlántida 1, un complejo de casas unifamiliares, ubicado en el barrio Robledo de Medellín. Supo hacer bien su oficio desde el inicio pues la obra ganó una mención en la Bienal de Arquitectura de 1994.

La vivienda debe dar una respuesta particular ajustada al clima, la topografía y la cultura de una comunidad”. Ana Elvira Vélez, arquitecta.

A partir de entonces su interés por la vivienda social se fortaleció y empezó a establecer criterios que le permitieran hacerla mejor. “La vivienda tiene que solucionar de manera integral el asunto del hábitat, para eso no se debe diseñar solo de puertas para adentro, sino de puertas para afuera y así genera vecindario y apropiación”, dice. Con esta idea se refiere específicamente al desarrollo de lo que ella llama espacios intermedios que son áreas como balcones, terrazas, escaleras comunes, parques, corredores, zonas para los niños y jóvenes y, en general, los espacios de estancia donde la gente puede relacionarse, mirar hacia la calle y generar comunidad. Su objetivo es que las viviendas cumplan con la función de hacer ciudad.

De puertas para adentro la fórmula principal de Ana es: menos acabados por más espacio. En los proyectos de interés social debe trabajar con presupuestos apretados y con mínimos de áreas que, como ella dice, se vuelven máximos, entonces antes que entregar pisos o divisiones, ella prefiere garantizar la mayor área posible y que el dueño se encargue de ajustar el interior según sus necesidades. Esta lección la aprendió con Atlántida donde los propietarios hicieron ajustes como ponerle techo a los balcones y reemplazar las baldosas.

Un buen ejemplo de la efectividad de su fórmula es el proyecto La playa que diseño junto a Juan Bernardo Echeverri, ubicado en el Centro de Medellín, entregado en el 2004 y que Ana visita con frecuencia para comprobar que la personalización de los espacios es uno de los factores que más apropiación genera. Este proyecto ganó el Premio Germán Sampero Gnecco en la XIX Bienal Colombiana de Arquitectura de 2004. La fórmula también funciona para este tipo de vivienda en áreas rurales. Vélez trabajó durante varios años para el proyecto VIVA de la Gobernación de Antioquia y allí realizó proyectos en municipios como Peque, Uramita y Salgar. Sobre el diseño para la ruralidad destaca la importancia del corredor, de cómo este es el espacio que se conecta con el paisaje y se convierte en el espacio social.

Construir bien es más barato que construir mal”. Ana Elvira Vélez, arquitecta.

Pero no solo se ha dedicado a la vivienda de interés social, también ha desarrollado proyectos de viviendas privadas y espacio público. Respecto a este último uno de sus obras más visitadas es el Jardín Botánico Joaquín Antonio Uribe de Medellín que hizo junto al arquitecto bogotano Lorenzo Castro. La dupla creó espacios como el acceso al lugar, la tienda, el café, los andenes que lo rodean y por medio de una malla diseñada de manera especial hizo que los árboles pudieran verse desde afuera. En los andenes hay formas de hojas hechas con adoquines negros y grises y el acceso es un espacio donde se corta el ruido de la calle para que la gente se disponga a ingresar a un lugar tranquilo.

Finalmente, y volviendo a su vocación de diseñadora de lo social, Ana es asesora de la caja de compensación familiar Comfama y del Centro de Estudios Urbanos y Ambientales de la Universidad EAFIT, Urbam, donde dirige tesis de maestría y desarrolla investigaciones. Su misión es que sus clientes y estudiantes se respondan el porqué, para entregarle a la sociedad proyectos que fortalezcan su tejido.

¿Cómo consideras que está el país en el desarrollo de vivienda social?, ¿qué papel juega la arquitectura en este contexto?, ¿conoce alguna obra de Ana Elvira Vélez? Déjanos tus comentarios.

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