Grandes realidades

Casa Jardín, vivir en la ciudad y no sentirla

Para la construcción de esta vivienda se utilizó concreto, madera y piedra. El color anticado de los muros se logró con la mezcla de cemento blanco y arena mona.

Localización Casa Jardín

La casa tiene cuatro habitaciones, cocina, comedor, sala principal, sala de televisión, estudio, gimnasio, jacuzzi y piscina -que termina en vidrio-, baños, balcón y dos terrazas.

 

Casa Jardín es una obra arquitectónica que establece una fuerte relación con los jardines que la rodean; la vegetación, la luz natural y el agua son protagonistas en la vivienda y crean un ambiente tranquilo que permite a sus ocupantes alejarse del ruido y de la contaminación de la ciudad.

Precisamente uno de los deseos de su propietaria, Ángela María Hoyos, era vivir en una casa en la que no se sintiera en la ciudad sino como en una finca, deseo que logró materializar con el apoyo de los arquitectos Edgar Mazo y Sebastián Mejía (Laboratorio de Arquitectura y Paisaje), quienes diseñaron una vivienda donde la naturaleza hace parte de la vida cotidiana familiar.

La casa hoy es una realidad no solo gracias al diseño y disposición de los arquitectos, sino también por el trabajo colaborativo que tuvieron con Cálculo y Construcciones, empresa gerenciada por Ángela. De acuerdo con Edgar, construirla no hubiera sido posible “sin la experiencia de la constructora y la dedicación que hubo de ambas partes”, asegura.

Y es que llevar a cabo este proyecto residencial “fue una tarea muy exigente”, asegura Mazo. Por un lado, para lograr los niveles debieron adaptar los espacios de la casa a la topografía original del lugar, formando una sucesión de espacios escalonados, cada uno con unas características propias. De otro lado, durante la construcción enfrentaron retos con las formaletas y el color del concreto dado que la familia no quería una casa de muros grises, y el diseño arquitectónico exigía dotar la fachada de un carácter especial.

El diseño

Casa Jardín, ubicada en el sector de El Poblado en Medellín, fue diseñada a partir de la idea de una casona con patio, elemento central alrededor del cual fue construida.

A este elemento se suman los niveles de la casa (tres en total) y varios jardines que exhiben diversidad de especies vegetales: palmas, helechos, lotos, magnolios, entre otras.

Construcciones esenciales sobre el paisaje en Casa Jardín

Construcciones esenciales sobre el paisaje en Casa Jardín

 

La casa se construyó en un lote de 1.000 m2 ocupado por una antigua casa que los arquitectos buscaron conservar como parte de la nueva estructura, sin embargo, no resultó viable hacerlo, razón por la que fue demolida y la construcción se hizo desde cero. “La antigua casa se dejó hasta el final del diseño. Fueron sus viejos muros los que ayudaron a que la concepción de la nueva casa fuera esta”, cuenta Sara, hija de Ángela y quien también participó en la coordinación de la construcción.

La ejecución de la obra

Cuando se realizó el diseño, los arquitectos tenían claro que no querían formaletas simétricas, buscaban que el concreto de los muros quedara rayado y el reto no era fácil pues no había quién hiciera las formaletas de esa manera, era algo muy artesanal, por eso, crearon un taller de carpintería para producirlas en obra. Por un lado se utilizó tablilla y por otro súper T: “al principio fue muy laborioso, pero después fue más fácil, y si había alguna imperfección, la misma naturaleza de la tablilla la asimilaba y lograba una unidad”, explica Edgar. Las formaletas son de diferentes tamaños y en algunas se puede ver un poco la veta del pino.

Casa Jardín fue nominada al Premio Lápiz de Acero 2017 en la categoría Diseño Arquitectónico.

Posteriormente, comenzaron la búsqueda del color, que desarrollaron ellos mismos a partir de la mezcla de cemento blanco y arena mona. Hicieron varias pruebas hasta obtener el tono anticado que buscaban.

Resuelto el reto del color, inició el vaciado de los muros: “cada muro era un logro. Como estábamos metidos en la obra sabíamos cómo iban quedando. Cuando se desencofraban quedábamos muy contentos, la casa se fue llenando de cosas propias del hacer”, comenta Edgar, quien recuerda que tenían muchas maquetas en la obra, entre ellas, una de los niveles para evitar equivocarse: “fue un trabajo muy duro, pues aunque la casa conserva un nivel horizontal, se fue adaptando sutilmente al terreno y cada adaptación correspondía a un espacio específico, así se fueron generando diferentes sensaciones”. Para los arquitectos fue más fácil entenderlo, pero para los ingenieros y constructores los niveles eran números que solo se materializaron con el resultado final.

 

Del proceso constructivo también resaltan que evitaron en lo posible hacer resanes en los muros de concreto, ya que estos se veían mejor al dejarlos lo más natural posible, así es que cuando se enfrentaban a un resane muy grande, preferían picar todo y volver a vaciar para que quedara bien.

Aunque fue un proceso muy largo –un año y medio en diseño, y un año y medio en construcción– el resultado fue el esperado: una casa que integra muy bien la naturaleza y que satisface las necesidades de sus tres ocupantes, a cada uno se le dio gusto. Por ejemplo, en la habitación de Sara hay un muro en concreto suspendido de la losa, es aligerado y a pesar de ser muy simple, forma dos espacios: un estudio y el dormitorio.

Otros materiales

Además de concreto, Casa Jardín fue construida con madera y piedra royal para los pisos, el único material artificial es el drywall del cielo falso, que se pintó con el mismo color anticado de los muros. La pérgola también fue hecha en concreto.

Paisaje líquido y paisaje sólido a través de la luz y el agua

Paisaje líquido y paisaje sólido a través de la luz y el agua.

 

A Sara le encanta el concreto como material, “es muy honesto; tal como queda así es, y aunque puede cambiar con el tiempo, todo lo que le va pasando es un valor agregado, diferente a lo que pasa con la pintura. La casa era una en enero y hoy es otra porque el concreto se ha ido “manchando”, es una de las cosas que más me gusta”, asegura, y como dice Edgar, “la casa está hecha para envejecer dignamente”.

Ficha técnica

Obra:Casa Jardín
Área:580 m2
Diseño arquitectónico:Edgar Mazo y Sebastián Mejía.
Constructora:Cálculo y Construcciones S.A.
Fecha de inicio:2014
Fecha finalización:2016
Concreto:625 m3 de color anticado
Cemento blanco:5.000 bultos
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